domingo 17 de febrero de 2008

Unas reflexiones ante el "Dia Internacional de la Lengua Materna"

Ante el 21 de febrero, Día Internacional de la Lengua Materna, me apetece dejar escritas algunas reflexiones sobre eso que se llama "conflicto lingüístico" o normalidad lingüística.

Como no soy imbécil (al menos no me tengo por tal) no voy a entrar a reclamar la figura paterna en ese día ya que entiendo que el concepto "materna" no es sexista, a diferencia de lo que les ocurre a gentes poco ilustradas o demasiado "listas". Que el enriquecimiento a veces nubla en entendimiento. Easy money.


IMHO nos enfrentamos a una de las muchas trincheras en las que se libra la única guerra de nuestro tiempo: la guerra a muerte entre la libertad y la sumisión, entre el individuo libre y responsable y su desaparición en el agujero negro de cualquier totalitarismo. Da igual si lo que se nos enfrenta en la trinchera es una religión que pretende imponerse a sangre y fuego o son los derechos superiores de una lengua o es la superioridad racial (sea blanca, negra o de cualquier otro color) o de un sexo frente a otro. Facetas de la misma moneda o, por mejor decir, de la misma piedra (poco preciosa) con la que se pretende destruir la libertad de las personas y su cabeza, en ocasiones.

Una de las armas más poderosas de las fuerzas totalitarias es la tribalización. De nuevo es irrelevante si la tribu es una nación con estado o sin él, inventada o real; si la tribu la define la entrepierna o el color de la piel; si la tribu la define la marca de ropa o el apellido de los abuelos. En todos los casos, la aceptación de la pertenencia tribal supone la renuncia al propio ser. Nadie se acaba en una sola relación y nadie se acaba en una sola definición. El ser humano es mucho más complejo y completo de lo que hace suponer la ridícula reducción a una de sus características, por mucho que resulte cómodo (y a veces enriquecedor) entregarse al relax opiáceo de la propia disolución en la nada.

Esta visión me lleva a dos reflexiones que son las que quiero desarrollar un poco:

  1. La educación en lengua materna
  2. Los racismos
Hay más facetas;pero esto no pretende ser más que lo que es: una reflexión personal.

La educación en lengua materna

La educación en lengua materna, al menos en Cataluña, al modo de las muñecas rusas, es parte del problema de tribalización señalado en dos aspectos: por un lado, en la dimensión de tribu lingüística con derechos superiores; por el otro, en la dimensión de tribu progre "democrática" con capacidad de violentar el deseo de las familias (eufemísticamente dicho: de los padres).

Ciertamente, es un gobierno elegido en votación el que aprueba unas leyes y su interpretación. No es menos cierto que lo hace en contra de sentencias judiciales que debería respetar; pero eso es sólo una cuestión de tiempo, no nos engañemos. Una vez que el poder partitocrático asuma finalmente la decisión del nombramiento de los jueces ya no habrá discrepancia entre los tres poderes, finalmente unidos en un solo partido verdadero.

La tribu lingüística

Decía, pues, que la primera dimensión es la tribu lingüística. El argumento conocido es que la defensa de una lengua en peligro, el catalán por ejemplo, justifica la violación de los derechos de los niños a ser educados en una lengua que comprendan, en su lengua materna.

¿Está realmente en peligro el catalán? Aún no siendo esto relevante, es obvio que sí. Como lo están todas las lenguas. Si cayó el latín ¿qué hace diferente al catalán o al castellano o al inglés? Pues sencillamente la existencia de poderes políticos que se creen capaces de parar la historia y la evolución natural. Fracasarán. Pero eso no es relevante. Lo relevante es que el catalán existirá como lengua viva mientras haya quienes lo usen y eso es algo que está fuera de la capacidad del poder político. Igual que está fuera de su capacidad el impedir su evolución y su muerte final. Sólo está en sus manos el robarnos a espuertas, dinero y libertad.

La realidad es mucho mas simple, mas cotidiana. Durante la dictadura del general Franco, más allá de las alucinaciones nacionalistas, es cierto que el catalán no tuvo un estatus correcto. Por eso muchos defendimos el derecho, que recomendaba ademas la UNESCO, de los niños a recibir su primera educación en su lengua materna. La sorpresa nos llegó cuando, llegados al poder político los representantes "democráticos" decidieron que ese principio no debía aplicarse a los niños castellanos, esto es a los míos. ¿Qué motivaba ese cambio de actitud? Sencillamente que la referencia a la UNESCO sólo fue un modo de atraernos para traicionarnos, que jamás hubo la menor intención de que ese derecho se aplicara con carácter universal.

Las acciones tienen consecuencias desde que el mundo es mundo. Y así nos encontramos con que el fracaso escolar entre los castellanohablantes (españoles e inmigrantes sudamericanos) ronda el 40% frente a un 18% en el caso de los catalanohablantes. Es un hecho.

Otro hecho es que la "normalización" ha afectado también a la vitalidad y a la diversidad del catalán como lengua viva que se ve reducida al chapurreo penoso al que son capaces de llegar las autoridades y sus brazos ejecutores en la escuela. Dicho de otro modo, que la imposición y uniformización trae como consecuencia la muerte de lo que se pretende salvar. Reza un refrán que "hay amores que matan" y este es un caso claro. No hablemos ya del afán supremacista e imperialista inherente a toda tribu que se precie que llevaría a destruir valenciano y balear para sustituirlo por ese mismo catalán con el que nos ofende TV3.

Otro hecho es que los jóvenes no usan el catalán en su vida privada. Esto es, que las políticas de exclusión del español están fracasando. La rebeldía natural de la juventud tiene una parte de responsabilidad en ello. Y se lo han puesto muy fácil. Pero es la globalización el factor fundamental. Ya hace muchos años que, para cualquier estudio universitario, se precisaba el inglés. Lo mismo ocurre hoy en Internet donde los idiomas más extendidos son precisamente el inglés y el español.

El último hecho relevante es la constatación de que los mismos políticos que nos venden la burra coja y ciega de la inmersión apartan de ellos ese cáliz llevando a sus hijos a escuelas donde sean realmente preparados y no adoctrinados. Así asistimos a la celebración del espectáculo tribal en el que los miembros de la tribu sacrifican a sus hijos en el altar de la lengua ofreciéndoles como único futuro el ser los camareros y asistentes de los hijos de la casta política. De vuelta a los regímenes hereditarios de la mano del republicanismo.

No quiero olvidar que se recomienda la primera enseñanza en la lengua materna del niño, no sólo porque es el modo en que mejor adquiere el conocimiento, sino porque es el modo en que mejor interactua con su familia. Muchos padres viven el drama de no poder ayudar a sus hijos porque no entienden los libros (aparte de su nivel de conocimientos). Lo que sólo apunto porque enlaza con la otra dimensión, la otra tribu que necesita destruir la familia para imponerse.

La tribu progre

Vivimos tiempos de pensamiento único. Desde la caída del muro la izquierda totalitaria ha derivado en simple y sencillo antioccidentalismo que se manifiesta en diversos ismos: ecologismo, feminismo, homosexualismo, islamismo, populismo, indigenismo y un largo etcétera de variaciones sobre el odio a los valores occidentales, que son los valores de la libertad y la responsabilidad individuales.

Leía hace poco que un defensor de Z afirmaba que la Iglesia defiende a la familia porque es su canal de adoctrinamiento y de control. Ergo, se deduce que la destrucción de la familia es una tarea progresista y revolucionaria

En lo que afecta al tema que nos ocupa, la realidad es que la educación es España está bajo mínimos. Las noticias nos dan un empeoramiento de los indicadores de abandono escolar y de comprensión lectora. Este último punto no es un problema, ya que para eso están las teles ¿no? Y es bien sabido que la lectura puede provocar el vicio de pensar libremente.

La realidad es que afortunadamente no somos como "otros" y pocos padres desean ver a sus hijos destripados o en la pobreza. De tener capacidad de elección, la mayoría de los padres buscarían la mejor educación para sus hijos porque les daría la oportunidad de mejorar y tener algo tan tonto como una vida mejor. Es lo natural. Por eso es tan importante mantener a las familias lejos de la elección y quitarles también la capacidad de transmitir valores.

Sólo hay una forma de romper ese círculo vicioso y es el cheque escolar que ponga a todos los padres en igualdad de condiciones y a los maestros (organizados en proyectos educativos) enfrentados a una competencia que les obligue a demostrar que son capaces realmente de formar personas capacitadas para ganarse bien la vida.

Elección de proyecto, elección de lengua y elección de valores. Libertad.

El racismo

Un efecto colateral de lo antedicho es el racismo. "Exacerbación del sentido racial de un grupo étnico, especialmente cuando convive con otro u otros. Doctrina antropológica o política basada en este sentimiento y que en ocasiones ha motivado la persecución de un grupo étnico considerado como inferior." (DRAE)

Aunque el nacionalismo catalán considera el idioma como elemento base (ADN), sus raíces son tan racistas como las del nacionalismo vasco (con sus RH y sus cráneos). La etnicidad (indemostrable) se ha sustituido por el amor a la lengua y a los mitos; pero la exacerbación del sentimiento de tribu en relación al "otro" no admite duda ni tampoco la persecución del "ser inferior".

Recientemente, se ha publicado un artículo en Ciudadanos en la Red y en Argenlibre (y 2) que se refiere a dos artículos concretos de unos escritores que no son unos escritores cualesquiera, ya que han hecho su carrera (y la siguen haciendo) en un periódico subvencionado por el gobierno regional que se hace así corresponsable de la publicación de unos insultos absolutamente inaceptables hacia los inmigrantes latinoamericanos.

No hablamos de opiniones respetuosas ni de posicionamientos legítimos en un estado de derecho sino de insultos al extranjero (o al que se considera extranjero) por el hecho de tener un idioma determinado que es oficial en Cataluña. Noggia publicó un post muy interesante al respecto en el que puse mi pequeña aportación. Otros ejemplos de este racismo los teneis en estos artículos: uno contra Ciudadanos y el otro afirmando la superioridad del ser catalán. En la misma línea, hoy Ciudadanos en la Red recuerda la noticia de que el acento se uso en unas pruebas de seleccion oficiales.

Es decir, resumiendo, hay un problema que viven los inmigrantes latinoamericanos del mismo modo que los españoles que tenemos el castellano como lengua materna pero agravado: y es el ser objeto de insulto por el hecho de ser unos muertos de hambre que vienen y ni siquiera tienen la delicadeza de aprender una de las dos lenguas oficiales. Esto es tan brutal que no necesita mas comentario.

Curiosamente, ese racismo en prensa subvencionada sólo afecta a los inmigrantes hispanohablantes. Ciertamente el nacionalismo catalán no puede presumir de valentía históricamente; pero no es sólo por cobardía ante el islam por lo que esto ocurre, sino porque siempre se ha entendido que un inmigrante que no habla español es mas fácil de ser catalanizado que otro que sí lo hable.

Ojo por ojo

La reacción ante el nacionalismo, aunque soterrada, no publicada, existe. Y en esa reacción hay un componente de odio que no hay que obviar. Es difícil sustraerse al odio cuando aquellos cuyos derechos defendiste te traicionan como lo han hecho los nacionalistas. Es difícil sustraerte al odio cuando te tratan como hemos visto en los artículos mencionados mas arriba.

Se ha generado mucho odio al catalán y eso no es correcto. Es comprensible, pero no es justo ni es aceptable.

Defiendo el derecho a ser educados en lengua materna para TODOS los niños y por eso defiendo el cheque escolar; para que donde haya demanda se habilite oferta de educación en rumano, portugues, catalan, inca o esperanto; siempre con el castellano al lado, claro, que el es idioma de toda España, y con el ingles, que es la lengua franca universal hoy por hoy.

Y eso es porque quiero que mis hijos (y los de los demás) tengan todas las oportunidades para su desarrollo económico y personal, que es la garantía de nuestro desarrollo como país y como humanidad.

La situación hoy se resume en que ya nadie niega (como hasta hace poco) que no se pueda estudiar en español en Cataluña; sino que se niega el derecho a decirlo.

A modo de cierre

Piensa ahora en lo que todo eso supone para una familia ecuatoriana (son los que mas han llegado recientemente) o peruana o de cualquier otro país de habla española: llegan aquí con la gran ventaja de compartir idioma y se encuentran con que sus hijos no pueden estudiar en el idioma que conocen, siendo este oficial en Cataluña. Que absurdo! Y ya ni hablo del adoctrinamiento, sólo hablo del vehículo de comunicación. Esos críos, siendo ademas de extracción humilde, están condenados a ese 40% de fracaso. No les eximo ni a ellos ni a sus familias de la responsabilidad de salir de esa situación por otro camino que no sea el crimen; pero esa exigencia de responsabilidad no puede esconder la terrible realidad de la violación de sus derechos y de la privación de un verdadera igualdad de oportunidades.

Yo me crié en la creencia de que todos eramos iguales y de que la humanidad sería capaz de verse única (que no uniforme). Sin embargo, veo que nos dirigimos hacia un tribalismo pre-paleolítico en el que el sentimiento de tribu enfrentada al "otro" gana día a día. Siempre hay un "otro" al que odiar, sea negro, judío, blanco, español o inmigrante. Y ese odio nos reduce a una mísera parte de nosotros, la que se enfrenta, renunciando a todo el resto, lo que nos une.

No creo que esto pueda ser tratado como casos aislados. No lo son, aquí la batalla es contra el odio tribal, contra la deshumanización. Aquí seguimos hablando de la lucha diaria por la libertad.

2 comentarios:

Martha Colmenares dijo...

Hola, ¿qué te parece esta noticia?:
"Era lo que faltaba, una canción en catalán representando a España en Eurovisión. Aunque hay pocas posibilidades, ya tenemos un par de artistas que se han presentado cantando en catalán".
(En Minuto Digital)
Un abrazo, Martha

Minneconjou dijo...

Sinceramente, me parece una reacción provinciana y a la defensiva.

Hace unos años España envió una canción que tenía al menos el estribillo en inglés. ¿y? Decia algo así como "yuros libin aselebreison" en un intento por decir "Europe is living a celebration", pero es nuestro espanglis particular y se entiende. No recuerdo que se abriera la tierra para tragarse a la interfecta.

Si se lleva una canción en catalán o en bable, saldrán los gallegos y los vascos indignados por no ser su lengua, amén de los unitaristas. Y acabaremos por llevar una canción multilingüe como una forma muy española de hacer el ridículo.

Por otro lado, el montaje de Eurovisión es de risa. Ahora va a resultar que el honor nacional depende de que nos den "ten points-dispuán" o no. Eurovisión es un montaje falto de calidad y sobrado de intereses que sirve para que cuatro sinvergüenzas (o 40 ladrones) vivan del cuento.

Dicho eso respecto a la ridiculez del asunto y a la tomadura de pelo, creo que todas las lenguas y variaciones dialectales que existen en España son patrimonio de todos los españoles, las hablemos o no, las conozcamos o no. Y creo que cada artista debe de ser libre para expresarse y para gestionar su carrera.

Ahí tenemos a Serrat (con su dedito en la ceja) que es muy nacionalista (del PSC) excepto para grabar discos en castellano que es lo que vende, porque es donde está el mercado. Eso si, se negó a ir a Eurovisión en tiempos de la dictadura si no podía cantar en catalán (y no le metieron en la carcel ni le fusilaron).

Acabo: regalar el catalán a los nacionalistas es la mayor estupidez que podemos hacer los españoles de bien.

He hablado. Jau!